Activistas ambientales alertan sobre los posibles daños al ecosistema de Pinamar tras la iniciativa de construir una pista de motocross de más de tres kilómetros sobre la arena frente a los balnearios tradicionales.
El proyecto, que contempla la instalación de un circuito de motocross a lo largo de la playa, ha despertado la oposición de varios grupos ecologistas que temen la alteración del hábitat costero y la erosión del terreno. Las denuncias señalan que la obra podría afectar la flora y fauna local, así como la calidad del entorno turístico.
Los críticos también advierten sobre el aumento del ruido y la congestión que el evento generaría, pidiendo a las autoridades municipales que revisen la viabilidad del plan y consideren alternativas menos invasivas para el desarrollo deportivo en la zona.


