Los directivos de una escuela secundaria y un profesorado de adultos que funcionan en un mismo edificio en Mar del Plata fueron denunciados por la comunidad educativa por haber instalado unas cámaras de grabación en las aulas, en particular, en una donde las alumnas utilizarían como vestuario. Este jueves se realizó una protesta para repudiar lo sucedido y exigir la renuncia de las autoridades, quienes reconocieron el delito pero justificaron la decisión al afirmar que intentaban investigar un presunto caso de vandalismo.



