Un informe titulado “Proyecto eliminación” acusa al gobierno israelí de ejecutar una política estructurada de violencia, limitaciones y expropiación de terrenos en la zona de Cisjordania.
El documento, elaborado por una organización de derechos humanos, sostiene que las autoridades israelíes aplican medidas coercitivas y restrictivas que afectarían a la población local, incluyendo desplazamientos forzados y la toma de propiedades.
Según los autores del estudio, estas acciones forman parte de una estrategia sistemática destinada a modificar la composición demográfica del territorio, lo que ha generado críticas internacionales y llamado la atención de organismos multilaterales.”



