El Día de la Industria dejó al descubierto la tensión entre los poderosos intereses de Vaca Muerta y la falta de apoyo del gobierno nacional hacia la industria manufacturera.

El evento, que reúne a dirigentes de empresas consolidadas y a nuevos líderes que han aprovechado los últimos resultados de los sectores más favorecidos, se vio enfrentado a una decisión crítica: definir su postura ante un presidente y un ministro de Economía que parecen mostrar indiferencia hacia la producción local.

Ante este escenario, los representantes de la región petrolífera se encuentran en una encrucijada, debatiendo si deben buscar alianzas alternativas o presionar al Estado para obtener medidas que respalden la actividad manufacturera del país.