Ariel Lijo, representante de Argentina, resaltó el potencial de la inteligencia artificial para optimizar el sistema judicial, mientras que diversos expertos abogaron por crear redes de investigación frente a los delitos emergentes.

Lijo subrayó que la IA puede acelerar procesos, mejorar la gestión de expedientes y ofrecer análisis predictivos que ayuden a los tribunales a tomar decisiones más informadas. Según él, estas herramientas tecnológicas podrían transformar la manera en que se administra la justicia en todo el país.

Por su parte, otros participantes del foro insistieron en la necesidad de establecer colaboraciones interinstitucionales y transnacionales para enfrentar eficazmente los crímenes organizados y los nuevos tipos de infracciones que surgen con la digitalización. Propusieron la creación de plataformas de investigación en red que permitan compartir información y recursos entre distintas jurisdicciones.