La provincia de Buenos Aires registra una de las caídas más abruptas de la tasa de fecundidad a nivel nacional, un fenómeno que ya está generando problemas de vacantes en los planteles educativos.
Los datos oficiales indican que la cantidad de hijos por mujer ha pasado de dos a menos de uno, situándose por debajo del promedio nacional y provocando una reducción significativa de la población infantil en la región.
Este descenso demográfico se traduce en aulas cada vez más vacías, obligando a las autoridades educativas a replantear la distribución de recursos y a considerar la reubicación de docentes y la posible consolidación de escuelas para mantener la eficiencia del sistema.



