Los treinta grandes felinos transferidos desde el antiguo zoológico de Luján ya se encuentran instalados en dos reservas internacionales: una en Colorado, EE. UU., y otra en Bethlehem, Sudáfrica.
El traslado, que duró varias semanas, llevó a los animales a entornos diseñados específicamente para recrear sus hábitats naturales, con amplias áreas de caza y vegetación autóctona que facilitan su adaptación.
En Colorado, el santuario estatal ofrece amplios terrenos de montaña y praderas, mientras que la instalación sudafricana en Bethlehem cuenta con sabanas y zonas de bosque que replican el ecosistema africano, garantizando el bienestar y la seguridad de los felinos tras su salida del zoológico argentino.



