Una misión del Conicet en el cañón submarino de Mar del Plata identificó 57 especies nunca antes descritas, impulsando la taxonomía y la cooperación científica internacional.

El taller internacional dedicado a la identificación de organismos permitió acelerar la catalogación de los especímenes recogidos durante la expedición, facilitando su incorporación a bases de datos globales y fomentando la colaboración entre investigadores de distintos países.

Además, la iniciativa subrayó la relevancia de la taxonomía como disciplina esencial y sirvió como plataforma de formación para jóvenes científicos, quienes recibieron entrenamiento práctico en técnicas de clasificación y análisis de biodiversidad marina.