Las tortitas negras, surgidas de los restos de masa en panaderías, se han convertido en uno de los acompañamientos más apreciados al momento del mate en la provincia de Buenos Aires.
Según la tradición popular, estos pequeños discos dulces aparecen cuando los panaderos reutilizan los recortes de masa que sobran al final de la jornada. Con el paso del tiempo, la receta se ha refinado y hoy se preparan con azúcar, anís y una pizca de esencia de vainilla, manteniendo su característico color oscuro.
Actualmente, las tortitas negras forman parte del menú cotidiano de muchos hogares bonaerenses, y su presencia en reuniones de amigos y familiares es casi obligatoria, consolidándose como un clásico que acompaña la charla alrededor del mate.


