El adenocarcinoma pulmonar, la forma más común de carcinoma, afecta el tejido glandular y puede aparecer en distintos órganos internos, como el caso del papa León XIV.
Este tipo de cáncer se origina en las células que producen secreciones en los pulmones y, a diferencia de otras neoplasias, tiene la capacidad de manifestarse en diferentes partes del cuerpo, complicando su diagnóstico y tratamiento.
Los especialistas señalan que el adenocarcinoma es el subtipo predominante entre los carcinomas y que su detección temprana es fundamental para aumentar las posibilidades de éxito quirúrgico, como la intervención a la que fue sometido el pontífice.

