La crisis del mercado laboral ya no se expresa únicamente en la destrucción de puestos de trabajo. También alcanza a quienes conservan el empleo, pero ven deteriorarse sus salarios y desaparecer las perspectivas de mejora. Un relevamiento de Bumeran revela un fuerte aumento de los despidos, pocas expectativas de aumentos salariales y una evaluación mayoritariamente negativa de las políticas laborales impulsadas por el Gobierno.