Después de que alrededor de treinta animales fueran enviados a santuarios de Estados Unidos y Sudáfrica, la autoridad local debe decidir el futuro del segundo grupo de felinos de gran tamaño que aún habita el ex zoológico de Luján.
El traslado histórico, que incluyó a varias especies de gran porte, dejó en el recinto una población restante de aproximadamente treinta felinos que requieren una solución definitiva. Las autoridades municipales y organizaciones de conservación están evaluando distintas alternativas, entre ellas la creación de un refugio permanente o la reubicación en otras instalaciones especializadas.
Mientras se discuten los posibles destinos, expertos destacan la importancia de garantizar el bienestar de los animales y evitar que permanezcan en condiciones inadecuadas. La decisión final se espera en las próximas semanas, tras consultas con veterinarios, ecologistas y representantes del sector privado.


