El tribunal de Crespo decretó la prisión preventiva del sospechoso del femicidio de Débora Giuliana Bordón, ocurrido el lunes en su vivienda del barrio Agote, mientras la comunidad y organizaciones exigen justicia y resaltan la vulnerabilidad de las trabajadoras sexuales.
Según la fiscal Anabel Cerutti, el hecho se configura como un acto de dominio, cosificación y violencia machista contra el cuerpo de la mujer, y la medida cautelar se adoptó para garantizar la investigación.
Los familiares de la víctima, que dejó cinco hijos entre 9 y 15 años, solicitaron una respuesta judicial en el Centro de Justicia Penal. Por su parte, la Asamblea Lesbotransfeminista de Rosario expresó su solidaridad con el dolor y la indignación de las compañeras y compañeros del trabajo sexual, denunciando la precariedad económica y la inseguridad que los rodea.


