La Municipalidad de Rosario, a través de su Secretaría de Control y Convivencia, ordenó el cese inmediato de actividades de movimiento de tierra y de disposición irregular de residuos en un terreno de cuatro hectáreas ubicado entre El Jacarandá y El Chajá.
Según el organismo municipal, las obras de excavación que se estaban ejecutando en el sector fueron suspendidas porque se detectó que el lote también funcionaba como basurero a cielo abierto, donde se quemaban cubiertas y se extraían metales de forma clandestina.
Las autoridades locales señalaron que la medida busca proteger el medio ambiente y la salud pública, y que se iniciarán las investigaciones correspondientes para determinar responsabilidades y aplicar las sanciones que la normativa ambiental establece.



