Cristian y Mónica, propietarios de Rubí Joyas, repasaron diez años de trayectoria, innovación y trabajo en el rubro de la joyería. A partir de un video viral en TikTok, sus mates y bombillas personalizados comenzaron a llegar a Alemania, Costa Rica, España y México.
Cada joya puede guardar una historia, un recuerdo o un sentimiento. Detrás de cada pieza hay dedicación, conocimiento y creatividad. En el marco del Día del Joyero y Relojero, Canal Uno visitó Rubí Joyas para conversar con Cristian y Mónica sobre el camino recorrido y el presente de su emprendimiento.
La historia comenzó hace diez años, con ventas a domicilio, y fue creciendo a partir de la capacitación y las ganas de aprender. «La curiosidad nos fue llevando a meternos en el rubro de la joyería», recordó Cristian, quien encontró en el trabajo de taller una nueva pasión.
Actualmente, Rubí Joyas ofrece trabajos personalizados en oro y plata, diseños en 3D y grabados láser, además de una línea artesanal de mates, bombillas y otros productos en alpaca, bronce y cobre.
«Hay una historia en cada trabajo», expresó Cristian al hablar de lo que más disfruta de su profesión. Una mirada que cobra especial significado cuando se trata de recuperar una joya familiar o crear una pieza con un valor sentimental único.
La innovación también fue clave para diferenciarse. La incorporación del grabado láser y los diseños en 3D les permitió desarrollar una propuesta propia y ganar reconocimiento en Olavarría.
Pero el crecimiento llegó incluso más lejos. A partir de un video viral en TikTok de un mate personalizado de la Selección Argentina, comenzaron a explorar nuevos mercados y hoy sus productos artesanales ya se exportan a Alemania, Costa Rica, España y México.
«Para nosotros es algo muy importante», destacó Cristian al compartir esta nueva etapa del emprendimiento.
En el cierre, Mónica y Cristian saludaron a sus colegas y agradecieron el acompañamiento y el trabajo conjunto con otros comercios del rubro.
En este Día del Joyero y Relojero, su historia refleja cómo la capacitación, la creatividad y la perseverancia pueden convertir un emprendimiento local en un proyecto que hoy trasciende fronteras.



