En el Día del Veterinario, Canal Uno dialogó con los médicos veterinarios Osvaldo Enrique, María Laura Sosa y Luis Pradas, quienes compartieron sus experiencias, reflexionaron sobre cómo cambió la profesión y destacaron el profundo vínculo que hoy existe entre las mascotas y las familias.
Cada 6 de agosto se celebra en Argentina el Día del Veterinario, una fecha que reconoce la labor de quienes dedican su vida al cuidado de la salud animal y al bienestar de las mascotas. Con el paso de los años, la profesión evolucionó junto a la sociedad: la medicina veterinaria incorporó nuevas tecnologías, amplió sus conocimientos y, sobre todo, acompañó un cambio cultural que convirtió a perros y gatos en verdaderos integrantes de la familia.
Dr. Osvaldo Enrique: “Hoy la mascota es un integrante más de la familia”
Con más de cuatro décadas de trayectoria, el Dr. Osvaldo Enrique fue testigo de una profunda transformación en la medicina veterinaria y en la relación entre las personas y sus mascotas.
“Antes los perros pasaban gran parte de su vida en el patio o atados. Hoy la mascota pasó a ser un integrante más de la familia“, recordó.
También destacó el avance de la tecnología, que hoy permite realizar estudios por imágenes y diagnósticos mucho más precisos que años atrás.
Uno de los temas que más le preocupa es la costumbre de buscar respuestas en Internet antes de consultar a un profesional.
“Internet puede ser un arma de doble filo. Ningún tratamiento debe comenzar sin un diagnóstico realizado por un veterinario.”
Enrique remarcó que los cambios de conducta suelen ser la primera señal de que una mascota necesita atención, e incluso explicó que perros y gatos también pueden verse afectados emocionalmente por situaciones familiares.
Después de 41 años de profesión, reconoce que los diagnósticos terminales siguen siendo los momentos más difíciles.
“Hay casos que siguen acompañándote cuando llegás a tu casa.”
Aun así, asegura que el cariño de los animales compensa todo el esfuerzo.
“Los animales tienen una sinceridad y un amor incondicional que reconfortan todos los días.”
Dra. María Laura Sosa: “Ser veterinaria es mi vida”
Hace 16 años que la Dra. María Laura Sosa ejerce la profesión que eligió desde niña. Cuenta que su pasión nació del deseo de ayudar a los animales y mejorar su calidad de vida.
Hoy observa el mismo cambio que mencionan muchos colegas: las mascotas dejaron de ser simplemente animales de compañía para ocupar un lugar central dentro del hogar.
“Hoy el perro y el gato son un miembro más de la familia. Eso hace que los tutores sean más exigentes y que nosotros debamos capacitarnos permanentemente.”
Para Sosa, la medicina veterinaria avanza casi al mismo ritmo que la medicina humana, lo que obliga a una actualización constante.
Al hablar sobre la adopción responsable, remarcó que la decisión debe tomarse con compromiso.
Explicó que antes de incorporar una mascota es necesario pensar en el tiempo disponible para dedicarle, el espacio donde vivirá y también en los recursos económicos necesarios para garantizarle una buena calidad de vida durante muchos años.
Entre los mitos que todavía persisten, recordó algunas prácticas populares que observaba cuando era chica, como colocar collares hechos con marlos de choclo para tratar enfermedades o cortar la oreja de un perro ante un supuesto envenenamiento.
“Son creencias que no tienen fundamento. Siempre hay que consultar al veterinario.”
Cuando se le pidió recordar un momento especial de su carrera, mencionó el nacimiento de ocho cachorros sanos ocurrido pocas semanas atrás.
“Lo más lindo de esta profesión es poder acompañar a las mascotas durante todas las etapas de su vida”, expresó.
Para ella, la respuesta sobre qué significa ser veterinaria llega sin dudar.
“Es mi vida. No sabría hacer otra cosa.”
Antes de finalizar la entrevista, aprovechó para saludar a sus colegas de Olavarría y destacó el trabajo conjunto que realizan diariamente en beneficio de la salud animal.
Luis Pradas: “El compromiso con una mascota dura toda su vida”
Con 26 años de profesión, el Médico Veterinario Luis Pradas asegura que su vocación nació en la infancia, impulsada por el cariño que siempre sintió por los animales.
Hoy disfruta especialmente del contacto con perros y gatos y de acompañarlos durante toda su vida.
“Es muy gratificante verlos crecer y estar presente en cada etapa.”
Al hablar de tenencia responsable, destacó que adoptar una mascota implica pensar en el tiempo, el espacio, los recursos económicos y el compromiso de cuidarla durante muchos años.
Entre los recuerdos que más lo emocionan, contó el reencuentro con un perro al que atendía en Olavarría y que lo reconoció durante unas vacaciones en Monte Hermoso.
“Lo llamé por su nombre y enseguida me reconoció. Son esas cosas que te recuerdan por qué elegiste esta profesión.”
Para Pradas, ser veterinario es una tarea de dedicación permanente.
“Es una profesión que te acompaña todos los días del año. Es un gran compromiso, pero también una enorme satisfacción.”
Antes de despedirse, envió un saludo a todos los colegas de Olavarría por el Día del Veterinario.
Una profesión al servicio del bienestar animal y de las familias
Más allá de sus distintas historias y trayectorias, los tres profesionales coinciden en un mismo mensaje: la medicina veterinaria evolucionó junto con la sociedad y hoy ocupa un lugar fundamental en la vida de miles de familias.
La incorporación de nuevas tecnologías, la capacitación permanente y una mayor conciencia sobre el bienestar animal permitieron mejorar la calidad de vida de las mascotas, pero también fortalecer el vínculo entre los veterinarios y quienes depositan en ellos el cuidado de un integrante muy especial de su hogar.
En este Día del Veterinario, el reconocimiento no solo alcanza a quienes curan enfermedades, sino también a quienes acompañan nacimientos, ayudan a prevenir problemas de salud, brindan contención en los momentos más difíciles y construyen, día a día, una relación basada en la confianza y el amor por los animales.



