
La diseñadora industrial Antonella Zurman repasó su trayectoria, la evolución de la profesión y el papel de la sustentabilidad y la funcionalidad en cada proyecto.
Cada 29 de junio se conmemora el Día Mundial del Diseño Industrial, una fecha establecida por la Organización Mundial del Diseño para reconocer el aporte de esta disciplina a la calidad de vida de las personas. En ese marco, la diseñadora industrial Antonella Zurman compartió su experiencia profesional y reflexionó sobre la evolución de una carrera que, según sostiene, tiene como eje principal resolver necesidades a través del diseño.
Zurman estudió Diseño Industrial en la Universidad Nacional de La Plata impulsada por una inquietud que la acompañó desde la infancia. "Quería crear cosas, no sabía muy bien cómo, pero lo iba a hacer", recordó. Desde pequeña disfrutaba de reorganizar espacios, dibujar, confeccionar objetos y convertir ideas en elementos concretos, una vocación que encontró en el diseño el camino para desarrollarse profesionalmente.
Actualmente se especializa en el diseño de mobiliario y espacios interiores, un rubro que terminó eligiendo luego de conocer las distintas posibilidades que ofrece la carrera. "Siempre terminaba en mobiliario, en espacios interiores, en el equilibrio de los ambientes", explicó.
La profesional destacó que el diseño industrial cambió significativamente en los últimos años, tanto por la incorporación de nuevas tecnologías como por la transformación de las necesidades de los usuarios. En ese sentido, señaló que la llegada del modelado digital y la impresión 3D representó "un salto tecnológico tangible" para la profesión.
"Creamos todo: una silla, un auto y hoy hasta partes del cuerpo. El diseño está presente en muchos aspectos de la vida cotidiana", expresó al describir el amplio campo de acción de la disciplina.
Sin embargo, sostuvo que la esencia del trabajo continúa siendo la misma: observar, analizar y comprender a las personas antes de proyectar cualquier producto. "El proceso arranca desde la observación, desde ver qué necesita la otra persona. Primero tiene que satisfacer una necesidad y después le agregamos un valor", afirmó.
Zurman remarcó que el diseño busca desarrollar productos funcionales, accesibles y adaptados a diferentes realidades, teniendo en cuenta que no todas las personas utilizan los objetos de la misma manera ni enfrentan las mismas necesidades.
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Otro de los aspectos que consideró fundamentales es la sustentabilidad. Explicó que hoy ya no es posible diseñar un producto sin pensar qué ocurrirá cuando termine su vida útil. "Como diseñadores le damos una segunda oportunidad a las cosas", señaló, al destacar la importancia del reciclado, la reutilización y la elección responsable de materiales.
En su trabajo cotidiano, especialmente en el diseño de mobiliario para viviendas, el proceso comienza con una entrevista en el hogar del cliente para conocer sus hábitos, rutinas y necesidades. A partir de esa información se desarrolla una propuesta personalizada que contempla tanto la funcionalidad como la estética de cada ambiente.
Para Zurman, el diseño comienza mucho antes del primer boceto. Cada proyecto parte de una entrevista con el cliente y de la observación del espacio donde se desarrollará la intervención. "Lo ideal es hacer la primera reunión en la casa, conocer cómo viven, cuál es su rutina y qué necesitan", explicó.
Según señaló, aspectos como la cantidad de personas que habitan el hogar, sus edades, las costumbres cotidianas e incluso los materiales que mejor se adaptan al uso diario condicionan cada decisión del diseño. "Los muebles a medida son para tu estilo de vida. No todos tenemos el mismo estilo de vida", resumió.
Una vez realizada esa primera visita, elabora una propuesta inicial y un presupuesto. Luego invita a los clientes a recorrer el taller donde trabaja junto a cuatro carpinteros para conocer los materiales, las terminaciones y el proceso de fabricación. "Estamos desde el principio hasta el final", destacó.
"Los muebles a medida son para tu estilo de vida", resumió. Según explicó, cada proyecto responde a las características particulares de quienes habitan el espacio, desde la composición familiar hasta los materiales más adecuados para el uso diario.
Actualmente trabaja junto a un equipo de cuatro carpinteros con quienes desarrolla de manera integral cada proyecto, desde el diseño inicial hasta la fabricación y colocación final del mobiliario.
fuente: cdenoticias.com



