
La fecha nació a partir de una convocatoria que reunió en Holanda a muchas más personas de las esperadas y terminó convirtiéndose en una celebración internacional. El color rojizo del cabello tiene además una explicación genética y está asociado a una mayor sensibilidad frente a la radiación solar.
Cada 7 de septiembre, los pelirrojos tienen su día. La fecha busca celebrar una característica física poco frecuente, pero también poner el foco en los prejuicios y las burlas que durante siglos acompañaron a quienes tienen el cabello rojizo.
La historia de la celebración comenzó en Breda, Países Bajos. En 2005, el pintor y fotógrafo Bart Rouwenhorst publicó un aviso en un diario local en el que buscaba 15 personas pelirrojas para una sesión de fotos. La convocatoria desbordó sus expectativas: se presentaron alrededor de 150. A partir de ese encuentro surgió la idea de organizar una reunión anual, que desde 2006 se convirtió en una celebración conocida como Redhead Days.
Con los años, el encuentro fue creciendo y reunió a personas pelirrojas de distintos países. La fecha también se instaló como una jornada para cuestionar los estereotipos asociados al cabello rojo y, especialmente, el bullying que sufren muchos niños y adolescentes por su apariencia.
Qué hay detrás del pelo rojo
El color rojizo del cabello tiene una explicación genética. El principal gen involucrado es el MC1R, que participa en la regulación de los pigmentos que producen los melanocitos. Determinadas variantes del gen hacen que el organismo produzca una mayor proporción de feomelanina, el pigmento asociado al cabello rojo, y menos eumelanina, predominante en los cabellos castaños y negros.
Por eso, el pelo pelirrojo suele aparecer acompañado de piel clara y pecas. Pero no existe un único tono: puede ir desde el cobrizo intenso hasta el rojizo más cercano al rubio o al castaño.
La característica es poco frecuente a nivel mundial, aunque su presencia cambia mucho según la región. Escocia, Irlanda y otras zonas del Reino Unido concentran una proporción especialmente alta de personas pelirrojas; en Escocia, por ejemplo, se estima que alrededor del 13% de la población tiene el cabello rojo.
Una particularidad que también requiere cuidados
La misma combinación genética que está detrás del cabello rojizo puede estar relacionada con una menor protección natural frente a la radiación ultravioleta. Las variantes del MC1R asociadas al pelo rojo también aparecen vinculadas con piel clara y mayor sensibilidad a la exposición solar.
Por eso, para las personas pelirrojas la protección frente al sol es especialmente importante: el uso de protector solar, la ropa adecuada y evitar la exposición prolongada son medidas fundamentales.
Más allá de la genética y las curiosidades, el Día Mundial del Pelirrojo nació también para reivindicar una apariencia que durante mucho tiempo fue objeto de burlas y estigmas. Una jornada para convertir aquello que alguna vez fue motivo de discriminación en una característica para celebrar.



