Dolores Fonzi calificó el actual apoyo estatal a la cultura como “pésimo”, señalando que los recortes presupuestarios perjudican tanto a la literatura como al teatro y amenazan la memoria colectiva del país.
La actriz expresó su preocupación por la profunda reducción de recursos destinados al sector cultural, indicando que esta medida no solo limita la producción de obras teatrales, sino que también afecta la publicación y distribución de libros.
Fonzi vinculó la falta de financiamiento a un intento de silenciar la identidad nacional, al considerar que la cultura es un pilar esencial para preservar la memoria histórica de la sociedad argentina.



