Por décima edición consecutiva, organizaciones sociales y gremiales marcharon desde la Basílica de San Cayetano en Liniers hasta la Plaza de Mayo, denunciando la exclusión y presentando un documento que rechaza una Argentina para una minoría.

El recorrido partió de la emblemática Basílica de San Cayetano, ubicada en el barrio de Liniers, y siguió la tradicional ruta que termina frente a la Casa Rosada, congregando a una amplia gama de colectivos, sindicatos y ciudadanos que manifestaron su descontento con las políticas del gobierno.

En el transcurso de la marcha se efectuó un llamado ‘verdurazo’, donde los participantes portaron vegetales como símbolo de la crisis alimentaria; al llegar al punto de concentración se leyó un documento que incluía la frase ‘No aceptamos una Argentina para unos pocos’, subrayando la oposición a una nación al servicio de una élite.

Esta décima edición refuerza la continuidad del reclamo popular, consolidándose como una tradición anual de presión social en la capital.

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