
Trump hizo jurar a los asistentes que fueran a votar so pena de ir al infierno, y nadie mandó callar al público que gritaba "deberían fusilarlos" mientras el senador Ted Cruz mencionaba referentes progresistas como Mamdani, El-Sayed y Talarico.
Trump promete 5.000 dólares a cada adulto estadounidense si los republicanos ganan las elecciones de noviembre
Cada vez se parece más a una secta. “El 14 de junio de 1946, Dios contempló el paraíso que había planeado y dijo: ”Necesito un cuidador“; así que Dios nos dio a Trump”. Es un fragmento del mesiánico vídeo del Partido Republicano proyectado en el segundo día de la convención a la mayor gloria de Donald Trump, a 54 días de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
Una convención que volvió a tener numerosos espacios libres en las gradas, por mucho que Trump dijera que no había “asientos vacíos” y que estaba “todo lleno”, con “miles de personas fuera”. Hasta tal punto la afirmación de Trump, con acusaciones a los medios de manipular el aforo, era exótica, que muchos de los asistentes que estaban sentados junto a este enviado especial se reían mientras señalaban las gradas vacías. ¿Conclusión? Ni los suyos le creen, pero le festejan las gracias… Y lo votan.
Trump insistió: “Si ganan en noviembre, nos van a quitar todo lo que tenemos. No estoy en las boletas, pero tienen que pensar que sí estoy”
E hizo jurar a su audiencia “ante el presidente de EE.UU.” que “iré con mi familia y mis amigos a votar el 3 de noviembre, con la ayuda de dios”. Y agregó: “Así que ya saben que pasa si no votn, irán al infierno”.
“Derrotaremos a los comunistas, a la izquierda loca, a los criminales que quieren destruir nuestro país”, afirmó.
“Como país estábamos cansados, pero no derrotados”, dijo el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, quien presentó sus credenciales para suceder a Trump como candidato en 2028: “Los radicales de Washington pudieron arrebatarnos muchas cosas, pero no pudieron quitarnos la voluntad de luchar. Por eso, el 5 de noviembre [de 2024] nos unimos y enviamos de vuelta a la Casa Blanca al hijo de puta más duro de la política estadounidense, e hicimos de Donald J. Trump el 47 presidente de Estados Unidos”.
Robert Kennedy Jr, secretario de Sanidad, tampoco se quedó corto en halagos: “Descubrí a un hombre modesto de inteligencia superior, dotado de empatía y compasión, con un conocimiento enciclopédico de los temas hasta el más mínimo detalle molecular y, sobre todo, con una valentía casi temeraria”.
Durante su discurso, un hombre protestó, y JD Vance respondió: “Acabamos de tener a un manifestante interrumpiéndonos y ondeando la bandera de México. Bueno, amigo, si tanto amás a México, andate para allá; yo te pago el pasaje de avión. Acabamos de descubrir el símbolo de la extrema izquierda: un idiota ondeando una bandera mexicana”.
De acuerdo con un vídeo publicado en X, parece que la persona también portaba una bandera palestina.
La secta alimenta el culto al líder, gobierna la principal potencia mundial y se entrega a las fake news, la deformación de la realidad y una agenda ultra obsesionada en perseguir a los migrantes: entre los miles de asistentes –y los dos centenares de intervinientes– a la convención celebrada en el American Airlines Center, en Dallas, la gran mayoría era blanca, muy blanca, y apenas se vio la diversidad racial que se puede observar en cualquier lugar de Estados Unidos, y más aún en Texas, estado fronterizo con México.
El senador Ted Cruz, que jugaba en casa, se entregó a la brocha gorda tan común en estas 48 horas de convención republicana en Dallas: “Tenemos que salvar América. La ley islámica (sharia) no tiene cabida en Estados Unidos. La ley islámica es fundamentalmente incompatible con la Constitución y debemos unirnos para detenerla ahora”.
¿Acaso alguien está pidiendo la sharia en EE.UU.? ¿Acaso hay algún riesgo de que eso pueda ocurrir? Pero la verdad es lo de menos en el akelarre trumpista de Dallas: apenas un 2% de la población estadounidense en musulmana, y quienes están intentando eliminar la separación entre la Iglesia y el Estado en EE.UU. e implementar los Diez Mandamientos en las escuelas públicas son cristianos.
Pero Cruz no se quedó ahí: “El odio que mató a Charlie Kirk, que derribó las Torres Gemelas, que provocó dos intentos de asesinato contra el presidente Trump, no hace más que empeorar. Y estamos presenciando una nueva y peligrosa alianza roji-verde: comunistas e islamistas uniéndose. Odian a los cristianos, odian a los judíos, odian el capitalismo, odian la Constitución y odian a Estados Unidos Tras el 11 de septiembre, ¿podría alguien haber imaginado que el camarada Mamdani sería alcalde de Nueva York?”
Lo que no hizo Cruz fue mandar callar al público que gritaba “deberían fusilarlo” mientras mencionaba referentes progresistas: “Cuando Mamdani dice que quiere apoderarse de los medios de producción, lo dice en serio; cuando Abdul El-Sayed dice que tiene la obligación de acatar la ley islámica, lo dice en serio; y cuando James Talarico dice que quiere desmantelar el capitalismo, lo dice en serio”.
Sobre Talarico tampoco hiló muy fino, precisamente, el vicepresidente de EE.UU., JD Vance: “Un tipo de esa edad tan obsesionado y centrado en los niños transgénero… no sé ustedes, pero yo jamás querría ver el historial de navegación por internet de ese sujeto. No es un lugar agradable”.
La renunciada secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, a su vez, aduló a la audiencia: “Se está mejor hablando ante un estadio lleno de patriotas que ante una sala llena de periodistas”.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, también se puso dramático: “Nos enfrentamos a las elecciones de mitad de mandato más importantes de la historia. Los demócratas tienen candidatos radicales de extrema izquierda de costa a costa, y van a abolir la policía, las cárceles y la propiedad privada. El Partido Demócrata fue tomado por radicales locos de extrema izquierda… Este es un nuevo Partido Demócrata. Están en contra de todo lo que antes defendían. El comunismo parte de la premisa de que no existe Dios. No olviden eso. Es antiamericano”.
Y bromeó ante el entusiasmo de los asistentes: “John Quincy Adams es la única persona en la historia de Estados Unidos que se postuló para la Cámara de Representantes después de haber sido presidente. Quizás nuestro actual presidente haga lo mismo”.
El segundo día de la convención coincidió con el primer aniversario del asesinato del comentarista ultra Charlie Kirk. Y no podía faltar un religioso, Robert Jeffress, pastor principal de la Primera Iglesia Bautista de Dallas, para alertar de todo tipo de maldiciones bíblicas: “¡El Partido Demócrata defiende el mal! ¡Defiende el pecado! Y debemos llamarlo por su nombre. Las creencias de James Talarico [candidato demócrata al Senado] son erróneas, pero son más que erróneas. ¡Las creencias de James Talarico son blasfemas! ¡Son malvadas! Y no son creencias que ningún verdadero cristiano podría apoyar jamás”.



