Una mochila de Sailor Moon y algunos correos electrónicos sobre cómo hablan los españoles y después nada más: Milagros Baum desaparece de las vidas de sus compañeros de cuarto grado. No es la primera vez que las personas escapan del país, pero es 2001, así que esas personas son muchas, numerosísimas. “En los años siguientes, solo de mi aula, se irían los Castro a Barcelona, los Núñez a Miami, los Symanski a Múnich o Milan —o puede que a Marsella—, las trillizas Rizzo a Turín, los Coelho a Oporto”. De todos ellos, la única que vuelve es Milagros, pero la restitución que alienta en cualquier idea de retorno sólo se cumple parcialmente, y Lo que vuelve, la primera novela de Mariano Tomasovic, termina y comienza —esto no es un espóiler— con una muerte, en Madrid.