Dos escenarios y críticas a la Corte: la Ley de Tierras volvió a sacar a la oposición a la calle

Las CTA y ex combatientes encabezaron una convocatoria a las puertas de Tribunales, donde también se sumaron organizaciones de izquierda con un acto propio. Rechazaron el fallo que dejó vigente la derogación de los límites a la propiedad extranjera de tierras rurales.

La protesta contra el fallo de la Corte Suprema que dejó nuevamente vigente la derogación de la Ley de Tierras tuvo este martes un destinatario imposible de confundir. Frente al Palacio de Tribunales, una enorme bandera mostraba los rostros de los jueces Carlos Rosenkrantz, Horacio Rosatti y Ricardo Lorenzetti, acompañados por sus nombres y una acusación escrita en grandes letras rojas: “Cipayos vende patria”. A pocos metros, sobre las paredes aparecían otros mensajes: “Fuera jueces corruptos”, “Nueva Corte Suprema ¡ya!” y “La Ley de Tierras protege nuestra soberanía”.

La concentración comenzó por la tarde en Plaza Lavalle y reunió a las dos CTA, sindicatos, organismos de derechos humanos, excombatientes de Malvinas y distintas organizaciones políticas y sociales. La convocatoria tuvo, sin embargo, espacios diferenciados. Las organizaciones de izquierda montaron su propio escenario sobre la calle Talcahuano, separado del impulsado por las centrales sindicales y el resto de los convocantes.

"Fuera Milei. A cucha con Conan", rezaba el cartel de un manifestantes.

"Fuera Milei. A cucha con Conan", rezaba el cartel de un manifestantes.

La diversidad también podía leerse en los carteles. Entre las banderas sindicales y argentinas circulaban mensajes hechos a mano. Uno llevaba un muñeco de peluche colgado en la punta y decía: “Fuera Milei. A cucha con Conan. Los jueces también”. Otro, pegado sobre una pared, ensayaba un trabalenguas para apuntar directamente contra los tres supremos: “Tres tristes títeres tranzan tierras en un tribunal”.

“Esto no es solamente una discusión sobre quién puede comprar un campo, sino sobre qué hacemos con nuestro territorio y nuestros recursos”, dijo a elDiarioAR uno de los participantes de la movilización, mientras la concentración terminaba de ocupar el frente de Tribunales. La frase sintetizaba uno de los argumentos que atravesó la protesta: que eliminar los límites a la extranjerización de la tierra no puede reducirse a una cuestión de inversiones, sino que involucra, para los convocantes, una discusión más amplia sobre soberanía y control de los recursos naturales.

En el sector de las CTA y los organismos, la consigna que ordenó la convocatoria fue “La Patria no se vende, la soberanía tampoco”. En el escenario de la izquierda, en cambio, el cuestionamiento a la Corte quedó inscripto en una impugnación más amplia al Gobierno y un pedido de huelga general. Sin embargo, las diferencias de pertenencia y estrategia no impidieron que, durante algunas horas, todos terminaran mirando hacia el mismo edificio.

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