Dos plazas llenas para gritar “Ni Una Menos”

De un lado del cartón, un mensaje: “Basta de proteger femicidas. El silencio es complicidad”. Del otro, la imagen en blanco y negro de Valentín Alcida, que se destaca entre varios carteles. Lo levantan los familiares y las amigas de Sophia Civarelli, la joven de 22 años estudiante de psicología, asesinada el pasado 16 de abril por su pareja, que luego se quitó la vida. Había dejado una nota escrita, buscando desviar la investigación. Con lágrimas en los ojos, a un costado de la plaza 25 de Mayo, los familiares cuestionan que, aún después del femicidio, la palabra de Alcida tuvo más peso que la evidencia.