La retirada de Lionel Messi deja a la Selección argentina sin su líder y altera significativamente el valor comercial del conjunto.
Con la salida del capitán, el plantel nacional deberá redefinir su estrategia y afrontar un escenario de incertidumbre tanto en el rendimiento deportivo como en la valoración de sus derechos televisivos y patrocinios.
Mientras el equipo busca alternativas para mantener su competitividad, la falta del astro argentino implica una disminución en la percepción del mercado, lo que podría repercutir en los ingresos futuros vinculados a la selección.



