En su primer concierto después de que varios artistas invitados abandonaran la gira, Ed Sheeran utilizó el escenario en Filadelfia para criticar la situación en Gaza y describirla como una catástrofe injustificable.

El músico británico se presentó en la ciudad estadounidense tras una semana turbulenta en la que Macklemore anunció su salida y los demás artistas invitados decidieron retirarse del proyecto. Desde el micrófono, Sheeran no solo interpretó sus canciones, sino que también abordó el conflicto entre Gaza e Israel, subrayando la importancia de la libertad de expresión.

El cantante confesó que estaba viviendo “una de las peores semanas” de su vida, señalando que el sufrimiento en la Franja de Gaza le había impactado profundamente y llamando a la comunidad internacional a reconocer la magnitud del problema.