EE.UU. plantea lanzar la “madre de todas las bombas” sobre Irán, según la CNN

El ejército estadounidense elaboró planes de guerra que incluyen el uso de la bomba GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast contra infraestructuras energéticas e instalaciones nucleares iraníes si Trump ordena reanudar los bombardeos, según informa este jueves la cadena de noticias CNN

La “madre de todas las bombas”. El ejército estadounidense elaboró planes de guerra que incluyen el uso de la bomba GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast, también conocida como la “madre de todas las bombas”, contra infraestructuras energéticas e instalaciones nucleares iraníes, en el caso de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, ordene reanudar los bombardeos sobre el país, según informó este jueves la CNN.

El posible despliegue de la bomba no nuclear más grande del arsenal estadounidense supondría una escalada significativa en la guerra unilateral e ilegal lanzada por EE.UU. e Israel el pasado 28 de febrero, aunque fuentes familiarizadas con las deliberaciones sobre la planificación militar indicaron a la CNN que persisten las dudas sobre su eficacia a la hora de alcanzar los objetivos estratégicos de Washington.

Trump se enfrenta a presiones para poner fin a la guerra más impopular de la historia de EE.UU., mientras los republicanos se preparan para una posible debacle electoral en las próximas elecciones del 3 de noviembre y hay pocos indicios de que Washington y Teherán estén cerca de alcanzar una solución negociada tras más de seis meses de bombardeos estadounidenses.

Aunque el ejército estadounidense sigue ofreciendo a Trump opciones para posibles ataques contra objetivos iraníes pendientes, hay quien sigue cuestionándose en privado si la Casa Blanca realmente puede poner fin a la guerra, informa CNN.

Durante meses, Trump y sus asesores debatieron opciones que podrían suponer un final “definitivo” de la guerra, al menos desde el punto de vista de la comunicación, conscientes de lo impopular que se volvió el conflicto entre los estadounidenses.

Trump ordenó al ejército que elabore planes de ataque adicionales contra objetivos iraníes que incluyen “gran parte de la infraestructura energética” y el posible uso de una MOAB, según la CNN. La Administración podría lanzar los nuevos ataques, intentar declarar la victoria y retirarse rápidamente.

Una segunda fuente declaró a la CNN que los planes militares para atacar instalaciones nucleares iraníes, incluida Pickaxe Mountain, también prevén explícitamente el uso de la MOAB. En los últimos meses, Trump amenazó repetidamente con atacar Pickaxe, donde EE.UU. e Israel creen que Teherán almacenó componentes de su programa nuclear, incluso tras haber suspendido las operaciones de combate a gran escala a principios de este año, y Trump sigue haciendo hincapié en que su objetivo es garantizar que Irán nunca obtenga un arma nuclear.

Sin embargo, existen dudas sobre si la MOAB sería un armamento eficaz contra las instalaciones nucleares de Irán y otros emplazamientos situados a gran profundidad bajo tierra. Aunque la bomba guiada por GPS es capaz de destruir un área equivalente a nueve manzanas, es probable que carezca de la capacidad para penetrar lo suficientemente profundo bajo la superficie como para destruir las presuntas instalaciones nucleares de Pickaxe —que se cree que están fortificadas con capas de granito— y otros emplazamientos nucleares iraníes restantes, según las fuentes de la CNN.

La GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast, o bomba MOAB, es la bomba no nuclear más potente de Estados Unidos y pesa 10.000 kilos.

De utilizarse, la MOAB tendría efectos devastadores en la zona donde impactara, pero probablemente solo a nivel superficial, señala la CNN. Y el enorme radio de explosión de la bomba suscitaría casi con toda seguridad preocupación por la posibilidad de que se produjeran víctimas civiles, especialmente si se utilizara para atacar infraestructuras iraníes situadas cerca de zonas pobladas y en las inmediaciones de emplazamientos no militares.

Aun así, Trump podría optar por utilizar la MOAB como arma psicológica en un momento en el que el régimen iraní parece atrincherado y poco dispuesto a ceder ante sus exigencias diplomáticas. Aunque los funcionarios estadounidenses advierten de que es poco probable que su despliegue obligue a Irán a capitular o logre una victoria militar estratégica, podría proporcionar a Trump una opción adicional —sin llegar a reiniciar operaciones de combate a gran escala— para alterar el statu quo actual del conflicto.

Trump fue el primer presidente de EE.UU. en desplegar la MOAB, durante su primer mandato, cuando autorizó al ejército a utilizar su bomba no nuclear más potente contra posiciones del ISIS en Afganistán en 2017.

Ese ataque tenía como objetivo una red de túneles subterráneos fortificados que el ISIS había estado utilizando para lanzar ataques contra las fuerzas gubernamentales, lo que provocó la muerte de 36 combatientes del ISIS, según informaron las autoridades afganas. La explosión destruyó tres túneles subterráneos, así como armas y municiones.