“Todos molestos e incómodos”. Así resumen en los pasillos de la Casa de Gobierno el estado actual de los ministros y figuras más importantes del oficialismo después de que el Jefe de Gabinete admitiera, entre otras cosas, ser un evasor. Manuel Adorni presentó su declaración jurada el miércoles, pero sigue sin poder dar una explicación creíble –o que al menos no se contradiga con sus dichos previos ante el Congreso o en entrevistas– que justifique de dónde sacó los miles de dólares que le permitieron cambiar 360 grados su estilo de vida. Javier Milei, en tanto, prefiere el silencio. “Debe estar mirando la inauguración del mundial”, se quejan algunos sobre la no reacción del mandatario.



