El árbitro anuló el tiro penal después de que los futbolistas intentaran grabar la jugada con sus teléfonos, provocando polémica y la intervención del árbitro principal.
El árbitro de la partida tomó la decisión de retirar el cobro del penal en cuestión, varios minutos después de que los jugadores del equipo local intentaran registrar la jugada con un celular, lo que generó desconcierto entre los presentes.
Ante la controversia, el árbitro explicó que su objetivo había sido evitar distracciones y mantener la concentración en el desarrollo del partido, subrayando la importancia de no permitir el uso de dispositivos electrónicos durante la acción del juego.



