El Comando Sur de EE.UU. muestra cómo sus marines entrenan en Ushuaia

Son imágenes del entrenamiento de septiembre con el Batallón de Infantería de Marina N°4: incluyen ejercicios de "contacto con el enemigo" y prácticas de rescate en glaciares. La Armada lo había presentado como un "intercambio de expertos en clima frío".

En medio de la narrativa libertaria de defensa de la soberanía por Malvinas, el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) difundió en los últimos tres días una serie de fotografías de los ejercicios que marines estadounidenses hicieron en septiembre en Tierra del Fuego junto al Batallón de Infantería de Marina N°4 (BIM 4) de la Armada Argentina. Las imágenes y sus epígrafes, publicados en la cuenta oficial del comando militar, muestran un entrenamiento con más contenido táctico que el que había descripto la fuerza argentina semanas atrás: simulacros de “contacto con el enemigo”, un desembarco anfibio en un bote de asalto y prácticas de rescate en grietas de glaciar.

La primera publicación salió el sábado pasado con un texto que reza: “Preparación y dominio en cualquier ambiente y en cualquier terreno”. Muestra a un marine del Centro de Entrenamiento de Guerra de Montaña del Cuerpo de Marines (Marine Corps Mountain Warfare Training Center, con base en California) escalando una pared de hielo con piquetas el 13 de septiembre, durante lo que el Comando Sur llama “entrenamiento bilateral”. Al día siguiente, este domingo 4, publicó otras dos imágenes. Una, del 17 de septiembre, muestra a un marine estadounidense apuntando un fusil en un bosque fueguino durante “un simulacro de contacto con el enemigo”, un entrenamiento que, según el epígrafe, se enfocó en “movimiento táctico, patrullaje y respuesta ante contacto enemigo en terreno montañoso”. La otra, del 19 de septiembre, registra a efectivos de ambos países en un bote de goma de asalto (combat rubber raiding craft, según la denominación militar estadounidense) haciendo “un desembarco anfibio” durante un ejercicio de desplazamiento de larga distancia que, según el Comando Sur, sirvió para desarrollar “planificación de rutas, movilidad y coordinación de pequeñas unidades en terreno montañoso y costero”.

La última foto se publicó este lunes: marines de los dos países colgados debajo de una cornisa de hielo a la espera de ser rescatados, en un ejercicio de rescate en grietas del 15 de septiembre. Todas las publicaciones etiquetan al Cuerpo de Marines, a las Fuerzas de Marines del Sur (MARFORSOUTH), a la Armada Argentina y a la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires.

El contraste con la versión oficial argentina es notorio. Como informó elDiarioAR, el 15 de septiembre la Armada confirmó la presencia de los marines recién después de que trascendiera la denuncia de una “rotación permanente” de militares estadounidenses en unidades fueguinas. Lo hizo a través de su Gaceta Marinera, donde habló de un “intercambio de expertos en clima frío” con ocho infantes norteamericanos entre el 8 y el 22 de septiembre, y describió prácticas de “baja montaña y frío extremo”: uso de crampones, raquetas, cordadas, esquí alpino, maniobras de autodetención, supervivencia y movilidad. No mencionó simulacros de combate ni desembarcos anfibios. El parte institucional de la Armada sobre el entrenamiento del BIM 4 en el Cerro Castor y el Valle de Tierra Mayor, además, ni siquiera mencionaba la participación estadounidense.

La Armada sostuvo que el intercambio rige desde 2017, durante el gobierno de Mauricio Macri, “sobre la base de un marco de cooperación entre las Armadas de la República Argentina y los Estados Unidos, acordado previamente en reuniones bilaterales”. Ante la consulta de este medio, no detalló el decreto, la resolución ni el acuerdo que lo respalda. La Ley 25.880 establece que el Poder Ejecutivo debe pedir autorización al Congreso para el ingreso de tropas extranjeras e informar la cantidad de efectivos, el equipamiento, las ubicaciones, las fechas y los objetivos de cada ejercicio, en línea con el artículo 75, inciso 28, de la Constitución, que le asigna esa atribución al Parlamento.

En los últimos meses, el gobierno de Javier Milei recurrió a decretos para habilitar la presencia de militares estadounidenses sin pasar por el Congreso. El DNU 697/2025, firmado en septiembre del año pasado junto a Patricia Bullrich, autorizó el ingreso de hasta 30 integrantes de las fuerzas especiales navales de EE.UU. para el ejercicio “Tridente”, con la Base Naval Ushuaia entre sus sedes, e invocó la “naturaleza excepcional” de la situación. En abril de este año, el Decreto 264/2026 habilitó a unos 50 militares estadounidenses para el ejercicio “Daga Atlántica” y a personal del portaaviones USS Nimitz y del destructor USS Gridley para maniobras en la Zona Económica Exclusiva. Para el entrenamiento de septiembre en Ushuaia no se publicó ninguna norma equivalente en el Boletín Oficial.

La difusión del Comando Sur se suma a otros movimientos de Washington en el extremo sur del país. Ocurre mientras avanza el proyecto de la Base Naval Integrada en Ushuaia, que el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa recorrieron en septiembre, y mientras la Legislatura fueguina investigaba el radar de la empresa estadounidense LeoLabs instalado en Tolhuin, a unos 600 kilómetros de Malvinas. También coincide con el reclamo de soberanía sobre las islas que Milei reflotó en cadena nacional.