La higiene constante es clave para eliminar los criaderos del mosquito transmisor del dengue, ya que ni el frío logra acabar con sus huevos.

Para impedir la proliferación del vector del dengue, es fundamental mantener limpias las áreas donde el agua se acumula, pues son los lugares donde los mosquitos depositan sus huevos. Cada acción individual, como vaciar recipientes, tapar tanques y desechar desechos orgánicos, contribuye a reducir el riesgo de brotes.

Esta labor preventiva no tiene temporada; incluso en épocas de bajas temperaturas los huevos pueden permanecer viables y reactivar la población de mosquitos cuando el clima se vuelve más cálido. Por ello, la comunidad debe permanecer alerta y continuar con las medidas de higiene durante todo el año.

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