El artista de origen ruso y alemán exhibe una colección inspirada en tapices medievales, donde el icónico caballero de la Mancha se convierte en un emblema de la cultura actual.
En su última muestra, el creador combina técnicas tradicionales de tejido con un enfoque moderno, reinterpretando al famoso hidalgo como una figura representativa de la civilización contemporánea. Cada pieza busca dialogar con la historia mientras refleja la visión personal del autor.
Según sus propias palabras, Don Quijote funciona como un arquetipo del artista, simbolizando la lucha entre la imaginación y la realidad, y sirviendo de referencia para comprender la condición humana en el contexto actual.



