El embajador de EE.UU. acusó a la china Huawei de espionaje y advirtió que frena las inversiones en Vaca Muerta

El diplomático de Estados Unidos habló en el AmCham Energy Forum 2026 un día después de reunirse con la cooperativa neuquina CALF por su acuerdo con la tecnológica china. Insistió en que la empresa entrega datos al Partido Comunista y en que eso "no va a ayudar" a traer capitales a la cuenca. La embajada china respondió con dureza y la oposición pide citarlo al Congreso.

La disputa diplomática entre Estados Unidos y China por la presencia de tecnología china en la Argentina volvió a escalar este jueves. El embajador estadounidense Peter Lamelas, en su exposición ante empresarios en el AmCham Energy Forum 2026, sostuvo que la compañía Huawei “espía” para el Partido Comunista Chino y advirtió que su presencia en redes vinculadas a sectores estratégicos “no va a ayudar” a que lleguen inversiones a Vaca Muerta. El diplomático habló apenas un día después de reunirse con la conducción de la cooperativa eléctrica neuquina CALF, en el centro de un conflicto que la Embajada estadounidense y el gobierno chino vienen disputando públicamente desde hace varias semanas.

“La seguridad energética de los datos es la seguridad nacional de ambos países”, afirmó Lamelas ante el auditorio, y sostuvo que las empresas estadounidenses y de otros países que evalúan invertir en la Argentina “quieren garantías de que sus datos están protegidos, en redes de confianza”. Acto seguido apuntó directamente contra Beijing: “China exige a sus empresas que le den al Estado cualquier dato que pase por su tecnología y sus redes de inteligencia artificial. Todo está controlado por el Partido Comunista Chino. Esto no vale, y tampoco va a ayudar a traer inversores extranjeros a Vaca Muerta”. El embajador redobló la apuesta con una pregunta retórica: “¿Por qué en uno de los países más capitalistas y más libres del mundo, los Estados Unidos, no se puede comprar ni vender equipos de Huawei?”.


El trasfondo del planteo es la disputa que estalló semanas atrás en torno a CALF, la mayor distribuidora eléctrica de la Patagonia, que negocia con Huawei la instalación de un data center vinculado a la expansión de sus servicios en Vaca Muerta. Según denunció la propia cooperativa, un funcionario de la Embajada estadounidense le advirtió por mensajes a un gerente de la entidad que el gobierno de Estados Unidos podía restringir o revocar las visas de los directivos que avanzaran con la tecnológica china. CALF calificó el episodio como una presión indebida sobre su autonomía institucional y elevó el reclamo a la Cancillería. Lamelas, lejos de desmentirlo, confirmó por escrito que esas comunicaciones “reflejan fielmente la política de Estados Unidos”.

La embajada china respondió con un comunicado que acusó a la representación estadounidense de haber “avivado deliberadamente la teoría de la amenaza china” y de actuar con “arrogancia” y “grave falta de respeto hacia la soberanía” de terceros países. Argentina, sostuvo Beijing, “como Estado soberano, tiene todo derecho a decidir de forma autónoma con quién colabora, sin necesidad de que otros le digan qué empresas y proveedores son fiables y seguros, y mucho menos de que otros le 'ayuden' revocando visados”. El cruce diplomático se produjo, además, mientras el Banco Central argentino renovaba el swap de monedas con China, un gesto que evidencia las tensiones que enfrenta el Gobierno de Javier Milei entre su alineamiento político con Washington y sus vínculos económicos con Beijing.

El conflicto tuvo su correlato en el Congreso, donde diputados de la oposición, encabezados por el jefe del bloque peronista Germán Martínez, impulsan una citación a las autoridades de la Embajada estadounidense en la comisión de Asuntos Cooperativos, Mutuales y ONG. En una audiencia reciente, representantes de CALF —la secretaria general Yenny Fonfach, el gerente de tecnología Sergio Fernández Novoa y el vicepresidente Carlos Quintriqueo— rechazaron haber ido a “defender a una empresa china” y plantearon que se trató de “una intromisión” a la autonomía de la cooperativa, amparada en su propio estatuto y en el control del INAES. El diputado socialista Esteban Paulón introdujo un contrapunto: recordó que el propio acuerdo bilateral que el Gobierno argentino firmó con Estados Unidos “cede completamente la propiedad de los datos a las empresas estadounidenses” y que numerosos organismos públicos ya delegan sus bases de datos en proveedores como Google o Amazon.

Un día antes de su exposición en AmCham, Lamelas había recibido a la delegación de CALF, encabezada por su presidente, Marcelo Severini, en el Palacio Bosch, sede de la residencia diplomática. Tras el encuentro, que ambas partes describieron como un “diálogo productivo”, el embajador ofreció explorar alternativas de financiamiento y equipamiento estadounidense para la expansión de la cooperativa en Vaca Muerta, en el marco de acuerdos que Washington mantiene con la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) y el Eximbank. En su discurso de este jueves, Lamelas combinó esa oferta de cooperación con cifras que buscan mostrar el momento de Vaca Muerta: una producción petrolera récord de 850.000 barriles diarios y un superávit comercial energético que el Gobierno proyecta en US$11.000 millones para este año, con una suba a US$16.000 millones hacia 2027.