El nuevo largometraje sobre Kafka opta por una estructura coral que pone en relieve la influencia de sus relaciones personales en su obra, evitando los clichés habituales de las biografías.
La propuesta se basa en un montaje coral que busca desmitificar al escritor, mostrando cómo sus vínculos afectivos y profesionales moldearon su producción literaria.
Según el director David Schalko, la película no se concibe como una biografía convencional; en su lugar, intenta mezclar la vida del autor con su creación artística, borrando la línea entre ambos ámbitos.


