Los líderes del G7, incluido el presidente estadounidense, Donald Trump, dieron este martes su respaldo al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, al que abrieron las puertas de su cumbre en la localidad francesa de Évian, y acordaron aumentar la presión a Rusia con más sanciones a su petróleo para empujarla a una negociación que ponga fin a la guerra. El objetivo de los aliados del G7 es presionar con nuevas sanciones, especialmente al gas y petróleo rusos, la principal fuente de financiación de la guerra, mientras que Trump, envalentonado por el acuerdo entre EE.UU. e Irán, prometió hacer todo lo posible para poner fin al conflicto.