Trump está de moda, de la mala. Es el personaje del año. Combina bombardeos con gambetas. Es un hombre que mata bien. Demasiado bien. Mata al por mayor, sin establecer grandes distinciones morales entre una matanza u otra. Sus guerras se suceden como quien lanza carozos de aceitunas, una detrás de otra. Las escupe como si fueran “realitys” televisivos, sin mucho contenido, algo de consumo rápido, para pasar al siguiente conflicto. Una forma macabra de hacer política. ¿Cuánto tardamos en reconocer quiénes nos van a joder la vida? ¿Les suena?



