Nadie quiere adelantarse, pero en el Gobierno dan por hecho que, más allá del resultado del domingo en Nueva York, la gente saldrá igual a las calles. Por eso ya comenzaron a preparar un operativo para recibir a la Scaloneta tras la final del Mundial de Fútbol. Mucho más cauta se muestra la AFA, que por estas horas solo piensa en el partido y será el interlocutor ineludible para transmitir la decisión que adopten los jugadores del seleccionado nacional.



