El portavoz presidencial, Adrián Ravier, confirmó que el Estado no financiará programas dirigidos a mitigar la carga de los endeudados, centrándose en medidas que mantengan la economía bajo control.
Según declaró Ravier, la política de apoyo se orienta a reforzar los pilares macroeconómicos y evitar riesgos que puedan desestabilizar el país, en lugar de destinar recursos a proyectos específicos para los deudores.
El vocero subrayó que la prioridad del Gobierno es garantizar la solidez financiera nacional, por lo que cualquier iniciativa que busque aliviar la situación de los endeudados deberá buscarse fuera del marco de financiamiento público.



