Para Taty el sentido de la vida cambió el 17 de junio de 1975. Todas las Madres tienen un día en el que murieron y volvieron a nacer. De alguna manera hicieron lo que no pudieron Alejandro y los 30 mil, porque ellos no murieron, desaparecieron. Y de esa forma, la más dolorosa de todas las formas, todas las Madres renacieron como una gran Madre en la que los argentinos sintieron su renacimiento. La democracia fue un renacimiento, aunque ahora, quizás, parece que esa nueva vida languidece.