El nuevo documental explora cómo una propuesta militar, pese a contradecir los principios de los derechos humanos, acaba reforzando la preservación de la memoria histórica.
La película muestra una dualidad sorprendente: aunque su propósito parece alejarse de la defensa de los derechos humanos, la iniciativa militar que se presenta en ella termina sirviendo como un archivo vivo de los hechos más oscuros.
Así, el proyecto no solo genera controversia, sino que también se convierte en un instrumento inesperado para recordar y reflexionar sobre los episodios de violencia que marcaron el pasado, ofreciendo una perspectiva inédita sobre la relación entre el poder militar y la construcción de la memoria colectiva.



