Pascual Oscar Guerrieri, uno de los principales responsables del terrorismo de Estado en el sur de Santa Fe y jefe operativo del aparato de inteligencia que articuló secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones durante la última dictadura, murió el domingo 5 de julio a los 91 años mientras cumplía prisión domiciliaria. El ex teniente coronel del Ejército acumulaba múltiples condenas a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad y su apellido quedó asociado para siempre a la megacausa que permitió reconstruir judicialmente el funcionamiento del circuito represivo del Destacamento de Inteligencia 121 de Rosario.