Nairo Quintana, considerado uno de los máximos exponentes del ciclismo colombiano, dejó una huella imborrable tras su retiro, pese a no haber conquistado el Tour de Francia.

El corredor, cuya trayectoria ha sido comparada con la de los más grandes atletas de la nación, se destacó en las grandes vueltas europeas, logrando dos segundos puestos y un tercer lugar en la competición más prestigiosa del ciclismo mundial.

Aunque el podio del Tour de Francia quedó fuera de su palmarés, su carrera sigue siendo un referente para las nuevas generaciones de ciclistas, consolidando su nombre entre los íconos del deporte en Colombia.