El triunfo del joven piloto de Mercedes revive el recuerdo del italiano que conquistó su propio Gran Premio hace sesenta años.

Al coronarse en la última carrera, el piloto mercedista despertó la nostalgia de una hazaña histórica: en 1966, un corredor italiano se alzó con la victoria en su país natal, marcando una época dorada para el automovilismo local.

Ese hecho, que permaneció como referencia durante décadas, volvió a resonar entre los aficionados y la prensa, que compararon la velocidad y el talento del nuevo campeón con el ícono de la década de los sesenta.