El sociólogo Daniel Fridman sostiene que la corriente neoliberal convierte la inseguridad laboral en una supuesta virtud, al promover la autoayuda financiera como respuesta al individualismo y la desconfianza en los esquemas laborales tradicionales.

Fridman, quien ha dedicado sus estudios al análisis de la industria de la autoayuda financiera, describe este fenómeno como un caldo de cultivo que refleja la mentalidad predominante de la época actual. Señala que la proliferación de libros, podcasts y seminarios que prometen la autonomía económica alimenta una visión centrada en el individuo, relegando la importancia de los colectivos y los derechos laborales.

El investigador advierte que esta tendencia refuerza la precariedad al presentar la falta de estabilidad como una oportunidad de crecimiento personal, en lugar de cuestionar los modelos de trabajo convencionales y sus falencias estructurales.