El Servicio Meteorológico Nacional anticipa que la mayor parte del territorio experimentará una primavera más fresca y lluvias intensas, mientras que dos zonas del país presentarán patrones climáticos opuestos.
El pronóstico trimestral indica que, durante los próximos meses, la mayoría de las provincias verá una disminución de las temperaturas habituales de primavera, acompañada de precipitaciones más abundantes de lo esperado. Estas condiciones se atribuyen principalmente a la influencia del fenómeno de El Niño, que está modificando los patrones atmosféricos a nivel nacional.
Sin embargo, en dos regiones específicas se prevén anomalías que contrastan con la tendencia general: allí se esperan temperaturas más altas y menores niveles de lluvia, generando un escenario climático inverso al del resto del país.



