No todas las risas son iguales. Algunas son más espontáneas, casi primitivas, frescas, inocultables; otras, en cambio, son voluntarias, responden más al contexto y a lo cultural. Ambas son fácilmente identificables en la práctica cotidiana y ahora, además, hay un estudio científico que las clasifica y que se concentra en analizar su origen. Científicos de la University College de Londres (Reino Unido) y el Consejo de Investigación de Italia lo comprobaron a partir del análisis del comportamiento de diferentes cerebros y publicaron sus hallazgos en la revista académica Trends in Neurosciences.