El pendrive con los bitcoins de Adorni no convence a nadie

La billetera virtual que mostró Manuel Adorni como propia en televisión no se refleja en las declaraciones juradas que presentó ante la Oficina Anticorrupción (OA) ni con sus propias afirmaciones. Es un papel con un QR que dijo que encontró al revolver documentación en su casa, que había guardado como el trofeo de una inversión en bitcoin de 2014 que le dio una diferencia de 300.000 dólares, a partir de una inversión de 200.000. De ahí sacó el número mágico de 500.000 dólares en negro con el que pretende explicar cómo se compró propiedades en los últimos dos años, las hizo a nuevo, disfrutó viajes de lujo y tuvo gastos con tarjeta de crédito difíciles de igualar. Lo que aparece en sus rectificaciones ante la OA en activos digitales son cifras que los especialistas ven incongruentes y con déficit de información. Nada que permita siquiera confirmar operaciones hechas por él. Toda la teoría del ahorro en criptomonedas del jefe de gabinete es “una bomba de humo”, en palabras del programador Maximiliano Firtman.