A río revuelto, el PRO dispara para todos lados: el martes, en Diputados, salvó a Manuel Adorni de la interpelación que impulsa el peronismo; ayer, en el recinto, votó a favor de una moción de la Coalición Cívica para acelerar el trámite legislativo; y hoy, en el Senado, promoverá el interrogatorio al jefe de Gabinete para el próximo 2 de julio. Detrás de ese zigzagueo, el partido habilitó una concesión clave a favor del oficialismo: aceptó aumentar la cantidad de votos necesarios para citar al exvocero. Ya sea por disfuncionalidad interna o por maniobras de presión y negociación con la Casa Rosada, los bloques amarillos juegan a múltiples bandas. Este jueves, en la Cámara alta, se verá hasta dónde pretenden avanzar.



