El plan atómico argentino, y en particular el proyecto del reactor Carem, sigue en peligro por la decisión del gobierno de Javier Milei de paralizar sus avances y facilitar en cambio la entrada vía Super Rigi, anunciada con bombos y platillos, del grupo Meitner Energy, del magnate estadounidense de origen iraní Hamid Ansari, cercano a Donald Trump.


