Después de una década dedicada a la televisión y de haber rozado la muerte, el director danés Nicolas Winding Refn retoma la gran pantalla con una película que prioriza atmósferas y estética sobre la narrativa.
Refn, conocido por películas como “Pusher”, “Drive” y “The Neon Demon”, manifestó que esta nueva producción le brinda la posibilidad de reinventarse por completo, abordando nuevamente el formato cinematográfico tras varios años centrado en series.
El realizador explicó que, aunque la trama sigue presente, su intención principal es crear una experiencia visual y sensorial que domine la película, dejando que el estilo y los climas emocionales guíen al espectador.



